Limpieza y preparación previa
En primer lugar, limpie las piezas que hay que soldar. El objetivo
es eliminar la grasa, el óxido y otros elementos que pueden
originar sopladuras y desprendimiento de gases durante la
soldadura. Para hacerlo de forma adecuada, utilice un cepillo
metálico o haga un amolado ligero.
Precalentamiento
Su principal objetivo es evitar las grietas. Para ese fin, precaliente
y mantenga la zona que va a soldarse entre los 140 y los
180ºC. Recomendamos el empleo de una antorcha de gas y controlar
la temperatura con lápices térmicos o con pirómetros de
radiación o de contacto.
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